El tratamiento con oxígeno hiperbárico (TOHB)
El tratamiento con oxígeno hiperbárico es una terapia no invasiva y sin dolor. Consiste en que el paciente respire oxígeno 100% puro en un ambiente presurizado.
La cámara genera una presión superior a la normal, lo que permite que los pulmones reciban mucho más oxígeno del que sería posible respirando oxígeno puro a presión atmosférica normal.
En condiciones normales, respirando aire a una atmósfera, la hemoglobina transporta cerca del 97% del oxígeno: los glóbulos rojos están casi saturados. Al aumentar la concentración de oxígeno y sumar un ambiente presurizado —la hiperbaria—, se incrementa el oxígeno disuelto en la sangre y en todos los fluidos del cuerpo: sanguíneo, linfático, articular y cefalorraquídeo.
¿Qué es una cámara hiperbárica?
La palabra lo explica: hiper, mayor de lo normal, y bárica, relativo a la presión. Es un equipo que permite que uno o varios pacientes respiren oxígeno a una presión superior a la atmosférica, diseñado para que un flujo constante de oxígeno circule por el aparato de forma segura.
¿Cómo funciona?
El aire que respiramos es una mezcla de gases: alrededor de 78% nitrógeno y 21% oxígeno. El oxígeno pasa a la sangre por difusión, un proceso que depende de la diferencia de presión del gas entre el alvéolo pulmonar y el capilar sanguíneo.
Cuanto mayor es esa diferencia de presiones parciales, más oxígeno pasa a la sangre. Según la ley de Henry, la cantidad de gas que se disuelve en un líquido es directamente proporcional a la presión parcial de ese gas. Si aumenta la presión del ambiente, la presión del oxígeno aumenta en la misma medida, y con ella el oxígeno disuelto en el plasma.
¿Cómo ayuda?
La oxigenación hiperbárica permite que el oxígeno llegue al cerebro, cartílagos, huesos y tejidos, incluso a los dañados o con menor irrigación. Esto hace más eficientes los procesos de recuperación porque:
- Reduce el edema, la inflamación y el dolor.
- Mejora el control de infecciones y potencia la acción de algunos antibióticos.
- Actúa en sinergia con las terapias convencionales, sin reemplazarlas.
¿Qué efectos tiene en el cuerpo?
La terapia genera una hiperoxia: un aumento significativo del oxígeno disuelto en el plasma que favorece el metabolismo celular y desencadena una serie de efectos fisiológicos beneficiosos:
- Formación de nuevos vasos sanguíneos (neovascularización).
- Síntesis de colágeno, clave en la cicatrización y reparación de tejidos.
- Mayor actividad bactericida de los glóbulos blancos y acción contra el biofilm bacteriano.
- Estímulo de enzimas antioxidantes que compensan el estrés oxidativo.
